Hay lenguas que se convierten en hogar con el tiempo.
Las vives en las calles, en las personas,
en los años que te transforman de verdad.
El español es eso para mí: doce años de vida, de historias,
de emociones que dejaron huella.
Es una melodía que sigue hablando
incluso cuando la distancia cambia el paisaje.
Una lengua que abraza y permanece.
Arrivi ad Una Certa Età
Dal Seme al Giardino
Lasciar Andare